Guías prácticas, comparativas de tecnologías, mantenimiento y actualidad del mercado. 20 artículos escritos a partir de los 60 modelos de la base y de sus características de fabricante.
Desde el 11 de septiembre de 2026 el fabricante debe notificar en 24 horas un fallo explotado, también en robots vendidos. Las actualizaciones esperan a 2027.
La garantía legal española pasó de dos a tres años en enero de 2022. Anunciar tres años dejó de ser un argumento ese día, y las fichas no lo han actualizado.
La ficha anuncia minutos de siega. Lo que gobierna su jardín es cuántos de esos minutos recupera cargando: en nuestra base la relación va de 0,67 a 4,67.
El NetRTK elimina el poste en el tejado, el LiDAR llega a modelos de gama media y el ancho de corte se dispara. Tres movimientos que cambian qué conviene comprar.
En buena parte de España el invierno es suave y el robot puede seguir trabajando. Lo que sí lo estropea es guardarlo cinco meses con la batería descargada.
La cartografía inicial condiciona todo lo que viene después. Siete pasos, y el más importante es el que casi nadie hace: dar la vuelta despacio al perímetro.
Husqvarna tiene el mejor índice de reparabilidad de la base. Mammotion y Dreame dan más máquina por el mismo dinero. La elección depende de a cuántos años piensa.
El cable no se desvía nunca y corta al ras del borde. El sin cable se instala en una hora y se modifica desde el móvil, pero cuesta entre un 30 y un 60 % más.
Los 60 modelos de nuestra base llevan algún antirrobo, pero solo 43 tienen localizador GPS. La diferencia es entre saber que te lo han robado y poder recuperarlo.
Comprar por la superficie de la parcela, olvidar el paso más estrecho, no mirar el precio de la batería. Ninguno se arregla después, y todos se evitan con una cinta métrica.
La potencia acústica garantizada figura en la etiqueta CE y es obligatoria. Es el único valor que se puede comparar entre marcas, y va de 55 a 65 dB en nuestra base.
La batería va de 79 € a 329 € en nuestra base y se cambia hacia la quinta temporada. Con las cuchillas y la disponibilidad de recambios, decide más que el precio de compra.
La copa de un olivo o de un pino piñonero basta para que el robot pierda la corrección por satélite. No es un fallo del aparato, es un límite físico que hay que sortear al comprar.
Un modelo dado para el 80 % se queda en el 45 % cuando gira de través en el borde de la zona. Es esa segunda cifra, que casi nadie publica, la que decide si funcionará.